Guillermo Silva escribió este sábado una de las páginas más emocionantes en la historia del ciclismo uruguayo. El corredor del XDS Astana Team se convirtió en el primer ciclista de Uruguay en ganar una etapa del Giro d'Italia y, además, en vestir la emblemática ‘maglia’ rosa como líder de la clasificación general. Una jornada inolvidable para el pedalista charrúa, que no pudo ocultar la emoción tras cruzar la meta.
Uruguay está de fiesta: Guillermo Silva hizo historia al ganar etapa y liderar el Giro de Italia
“En mi país ya estaban muy contentos por ser el primer uruguayo en participar en el Giro y poder regalarles una victoria es lo máximo”, confesó Silva conmovido al finalizar la etapa, todavía intentando asimilar lo que acababa de lograr en las carreteras italianas.
El triunfo tuvo un sabor aún más especial por lo inesperado. El propio ciclista reconoció que jamás imaginó vivir un momento así tan temprano en su primera participación en una gran vuelta. “La verdad es que es una victoria un poco inesperada, porque llega en la segunda etapa de mi primer Giro de Italia. Sabíamos la condición que teníamos, pero siempre es muy difícil ganar en una gran vuelta”, explicó.
Y es que por varios kilómetros la victoria parecía imposible. En la última subida del día, el danés Jonas Vingegaard, gran favorito al título, lanzó un ataque demoledor acompañado del italiano Giulio Pellizzari y el belga Lennert Van Eetvelt. El trío logró abrir una diferencia cercana a los veinte segundos y daba la sensación de que la etapa estaba sentenciada.
Fiesta total en Uruguay tras la histórica victoria de Guillermo Silva en el Giro de Italia
Pero detrás apareció el trabajo monumental del XDS Astana. El equipo kazajo, comandado por un impresionante Christian Scaroni, persiguió sin descanso hasta neutralizar la fuga en los kilómetros finales y dejar a Silva en posición de pelear por el triunfo.
“Scaroni puso un ritmo muy fuerte, cerró el hueco y luego me pudo lanzar. Yo por mi parte sólo tuve que mantener la calma, esperar a los últimos 200 metros y lanzar mi esprint para poder conseguir la victoria”, relató el uruguayo.
Con lágrimas, abrazos y la camiseta rosa sobre sus hombros, Silva dejó claro que la conquista no le pertenece únicamente a él. “Esta victoria es de todo el equipo”, concluyó el nuevo héroe deportivo de Uruguay, que ya quedó grabado para siempre en la historia del Giro de Italia.