La Selección Argentina comienza este martes su camino en el Mundial de 2026 con una misión que trasciende la simple defensa del título conseguido cuatro años atrás en Catar. El equipo dirigido por Lionel Scaloni buscará conquistar una nueva Copa del Mundo y convertirse en apenas la tercera selección en la historia en lograr dos campeonatos mundiales consecutivos.
El estreno de la Albiceleste será frente a Jordania, en un duelo que marcará el inicio de una nueva ilusión para un plantel que conserva gran parte de la base campeona de 2022 y que sigue teniendo como principal referente a Lionel Messi, líder de una generación que ya dejó su huella en la historia del fútbol argentino.
La magnitud del desafío queda reflejada en los antecedentes. Desde la creación de la Copa del Mundo, únicamente dos países han conseguido levantar el trofeo en ediciones consecutivas. El primero fue Italia, que se coronó campeona en 1934, como anfitriona, y repitió la hazaña cuatro años después en Francia 1938, consolidándose como una de las grandes potencias de la época.
Argentina quiere romper una barrera histórica en el Mundial 2026
Tuvieron que pasar más de dos décadas para que otra selección alcanzara semejante logro. Brasil lo consiguió en Suecia 1958 y Chile 1962, impulsado por una generación legendaria encabezada por Pelé, quien emergió como una de las grandes figuras del fútbol mundial.
Varios campeones estuvieron cerca de igualar esa marca, pero se quedaron a un paso. Argentina ganó el Mundial de México 1986 y alcanzó la final en Italia 1990, donde perdió ante Alemania. Brasil también estuvo cerca después de conquistar Estados Unidos 1994 y caer en la final de Francia 1998. Más recientemente, Francia levantó el trofeo en Rusia 2018 y fue subcampeona en Catar 2022.
Ahora, la oportunidad está en manos de Argentina. Con figuras experimentadas y jóvenes talentos como Nicolás Paz, Valentín Barco y Giuliano Simeone, la Albiceleste combina experiencia y renovación en busca de una hazaña reservada para los elegidos.
El Mundial apenas comienza, pero la historia ya le plantea un desafío gigantesco al vigente campeón. Si logra repetir el título, Argentina no solo sumará una cuarta estrella a su escudo, sino que ingresará a un club exclusivo que durante casi un siglo solo han integrado Italia y Brasil.