La Copa del Mundo de 2026 marcará un antes y un después en la historia del fútbol. El torneo que organizarán Estados Unidos, México y Canadá será el más grande de todos los tiempos y traerá consigo varios cambios importantes tanto en el formato de competencia como en la conformación de las plantillas de cada selección.
Uno de los temas que más interés genera entre los aficionados tiene que ver con la cantidad de futbolistas que podrá convocar cada país para disputar el campeonato mundial. La FIFA ya confirmó que las selecciones podrán inscribir hasta 26 jugadores en sus listas oficiales, manteniendo así la medida que se implementó por primera vez en el Mundial de Catar 2022.
Antes de esa modificación, los equipos solamente podían llevar 23 futbolistas a la Copa del Mundo. Sin embargo, la FIFA decidió ampliar el número de convocados debido al calendario cada vez más exigente, el aumento de partidos durante la temporada y el desgaste físico que enfrentan los jugadores de élite.
La ampliación de cupos les da a los entrenadores más opciones tácticas y también mayor tranquilidad ante posibles lesiones o suspensiones durante el torneo. Además, permite que más futbolistas puedan vivir la experiencia de representar a su país en el evento deportivo más importante del planeta.
Dentro de los 26 convocados, lo habitual es que cada selección lleve tres arqueros y 23 jugadores de campo, aunque los cuerpos técnicos tienen libertad total para distribuir los cupos según sus necesidades futbolísticas.
Otro de los grandes cambios del Mundial 2026 será la participación de 48 selecciones, una cifra récord en la historia del torneo. Esto significa que habrá más partidos, más ciudades anfitrionas y una competencia mucho más extensa que las ediciones anteriores.
Con el nuevo formato, los equipos deberán afrontar una mayor carga física y emocional, razón por la cual la profundidad de las nóminas será clave para aspirar al título. Tener suplentes de alto nivel podría marcar la diferencia en un campeonato que será más largo y exigente que nunca.