Un nuevo paraguas para intentar capear la tormenta: Gianni Infantino propuso este lunes "una consulta" a las federaciones para reformar la gobernanza de la FIFA, en una carta dirigida a las 211 asociaciones miembro de la que la AFP obtuvo una copia.
Este movimiento del patrón del fútbol es un nuevo intento de cerrar la grave crisis que se abrió con la revelación del proyecto frustrado de la FIFA de crear una sociedad comercial abierta a inversores privados.
"Propondré que el Consejo (de la FIFA) organice una consulta directa, estructurada y limitada en el tiempo con las confederaciones, las asociaciones miembro y las partes interesadas afectadas sobre cómo reforzar aún más los procesos de toma de decisiones de la FIFA", escribió Infantino.
"Esta consulta invitaría a presentar propuestas precisas sobre una implicación más temprana de las instancias institucionales, los respectivos roles del presidente, de la oficina, del consejo y del congreso, así como los medios concretos para reforzar la transparencia, la participación y la responsabilidad en las grandes iniciativas estratégicas", añadió.
El presidente de la FIFA propone estudiar las primeras propuestas en el consejo previsto para el 15 de octubre, precisando que "las contribuciones escritas recibidas posteriormente, pero dentro de un plazo razonable, serán naturalmente también examinadas".
"Cualquier modificación estatutaria que de ello se derive será posteriormente sometida al congreso para su examen y aprobación conforme al procedimiento apropiado", puntualizó el dirigente italo-suizo, de 56 años.
Presión de UEFA y Concacaf
El máximo responsable de la FIFA, candidato a su propia sucesión en marzo de 2027, está muy debilitado desde el intento fallido de crear una sociedad comercial abierta a inversores privados para alojar activos de la FIFA, entre ellos la Copa del Mundo.
Infantino tuvo finalmente que retirar este plan que iba a nacer sin consulta previa, bautizado FIFA Forward Enterprise (FFE), tras haberse enfrentado a la feroz oposición de las confederaciones de Europa (UEFA), de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) y de Asia (AFC).
Según el presidente, el proyecto FFE se hizo público "antes de concluir el proceso institucional previsto por la FIFA y antes de poder ser presentado en su totalidad al Consejo y a las federaciones miembro".
"Reconozco que, al no disponer de todo el contexto, esto ha generado inquietudes y dado la impresión de que ya se habían tomado decisiones. Claramente no era así", insistió.
A pesar de la retirada de la iniciativa FFE, la UEFA, seguida por la Concacaf y la AFC, mantiene la presión sobre Infantino y pide su dimisión.
La confederación europea prepara además una demanda por "gestión desleal" contra el presidente del órgano rector del fútbol.
Único candidato
Los máximos responsables de la UEFA, Aleksander Ceferin, y de la Concacaf, Victor Montagliani, solicitaron también el viernes a la FIFA que abone "al menos 10 millones de dólares" a cada una de las 211 federaciones miembro y exigieron "una auditoría independiente, con acceso completo a las cifras".
Esos recursos serían destinados para financiar inversiones en infraestructura y en el desarrollo del balompié. En total se trataría de un monto de unos 2.100 millones de dólares.
El presidente de la FIFA ya había generado polémica al otorgar en diciembre un Premio de la Paz al presidente estadounidense, Donald Trump, con quien mantiene una relación cercana, durante el sorteo de la Copa del Mundo de 2026.
Y la forma sospechosa en que la FIFA anuló la sanción al delantero estadounidense Folarin Balogun tras una tarjeta roja en el Mundial, a raíz de una llamada de Trump, erosionó aún más la confianza de numerosos presidentes de grandes federaciones (Francia, Alemania, Bélgica...) que ahora se baten por su salida.
Infantino es por el momento el único candidato a la elección a la presidencia de la FIFA prevista para el 18 de marzo de 2027, con la presentación de candidaturas abierta hasta el 18 de noviembre.