Cuando parecía que Inglaterra tenía completamente controlado el partido, Congo estuvo a centímetros de cambiar la historia del encuentro. Al minuto 41 del primer tiempo, la selección africana protagonizó la ocasión más clara de la etapa inicial y estuvo muy cerca de abrir el marcador, pero el palo terminó salvando al conjunto europeo.
Durante gran parte de la primera mitad, Inglaterra dominó la posesión del balón y generó las principales opciones de peligro.
Sin embargo, se encontró una y otra vez con una brillante actuación del portero congoleño, quien respondió con seguridad para mantener el empate y convertirse en la gran figura del compromiso.
Congo rozó el gol y silenció a Inglaterra: el palo salvó a los europeos antes del descanso
Pese al dominio inglés, Congo no renunció al ataque y encontró espacios para sorprender en una rápida transición. La jugada nació por la banda derecha con una proyección de Aaron Wan-Bissaka, quien envió un balón preciso para Yoane Wissa.
El delantero quedó mano a mano frente al arquero Jordan Pickford e intentó definir con un remate cruzado.
Cuando el guardameta inglés ya parecía vencido, el disparo se estrelló violentamente contra el vertical, desatando el lamento de los futbolistas africanos y el alivio de toda la defensa británica.
La acción fue la más peligrosa del primer tiempo y dejó en evidencia que, pese al control de Inglaterra, Congo seguía siendo un rival capaz de golpear en cualquier momento.
La oportunidad desperdiciada mantuvo el marcador igualado antes del descanso y dejó abierta la expectativa para el complemento. Inglaterra dominó las acciones durante buena parte de la primera mitad, pero el aviso de Congo demostró que cualquier descuido podía costarle muy caro a uno de los favoritos del Mundial 2026.
El poste evitó lo que habría sido un gol de enorme impacto y mantuvo con vida a los europeos en un duelo que ganó intensidad en los minutos finales del primer tiempo.