Noruega celebró este lunes una noche histórica en el Mundial 2026. La victoria 3-2 sobre Senegal aseguró su clasificación a los dieciseisavos de final tras 28 años de ausencia en una Copa del Mundo, pero no solo los goles de Erling Haaland se llevaron los aplausos.
En las tribunas, la afición noruega volvió a convertirse en protagonista con una de las imágenes más llamativas del torneo.
Miles de seguidores vestidos de rojo protagonizaron el ya famoso “Viking Row” o remo vikingo, una celebración que se ha transformado en un símbolo de identidad para la selección escandinava.
Sentados en las gradas, los aficionados realizaron movimientos perfectamente sincronizados simulando remar una embarcación vikinga, mientras los tambores marcaban el ritmo y hacían vibrar el estadio.
El remo vikingo conquistó el Mundial: la fiesta de Noruega que se robó el show ante Senegal
La escena cautivó a los asistentes y a millones de espectadores alrededor del mundo. La llamada “marea roja” volvió a demostrar por qué es considerada una de las hinchadas más originales del campeonato.
El fenómeno ha alcanzado tal repercusión que incluso trascendió el fútbol y llegó hasta el Parlamento de Noruega, donde legisladores replicaron el famoso movimiento para apoyar a la selección nacional.
Mientras tanto, en el terreno de juego, Noruega vivía otra noche soñada. Liderada por Martin Odegaard y con un inspirado Erling Haaland, la selección europea derrotó a Senegal y confirmó su clasificación a la fase eliminatoria.
Video: el remo vikingo de Noruega que está dando la vuelta al mundo
Haaland volvió a ser la gran figura al firmar un doblete que lo consolidó entre los máximos goleadores del Mundial. El delantero del Manchester City alcanzó cuatro anotaciones en apenas dos partidos y prolongó una impresionante racha goleadora con su selección.
Sin embargo, cuando el árbitro decretó el final del encuentro, la atención volvió a dirigirse hacia las tribunas. Los aficionados noruegos celebraron con el tradicional remo vikingo y, poco después, los propios jugadores se unieron a la coreografía desde el césped, creando una de las postales más memorables de la Copa del Mundo.
En una jornada marcada por los goles, la clasificación y el espectáculo, Noruega demostró que no solo tiene una selección capaz de competir entre las mejores del planeta, sino también una afición que se roba todas las miradas en el Mundial.