Para muchos aficionados del fútbol colombiano, desconocen las multas que reciben los jugadores de todos los torneos Dimayor por recibir tarjeta amarilla y roja, pues además de recibir el castigo deportivo correspondiente, también tienen que pagar un dinero, teniendo en cuenta la tarjeta que reciba.
Durante todo el 2026, las sanciones económicas tuvieron un aumento importante para el jugador y club, el cual favorece al máximo ente del rentado nacional, pues gracias al aumento del salario mínimo, las sanciones económicas subieron un porcentaje considerable.
¿Cuánto vale una tarjeta amarilla y una roja en el FPC?
El impacto del ajuste salarial en Colombia este año se siente de forma directa en la cancha, ya que el salario diario fijado en $58.363 eleva automáticamente el costo de la indisciplina. Aunque las normas del torneo mantienen exactamente el mismo número de días de multa para cada falta, la factura financiera que terminan saldando los profesionales y las instituciones deportivas resulta notablemente más costosa.
Recibir la acumulación de cartones amarillos en un mismo juego implica hoy un desembolso fijado en seis días de sueldo, lo que se traduce en $350.178 pagados a la organización. Asimismo, apagar un incendio defensivo cortando con la mano una clara opción de gol se castiga con doce días de salario diario, una maniobra que cuesta este año $700.356 de sanción inmediata.
Cuando la vehemencia sobrepasa los límites y desemboca en una tarjeta roja por juego brusco grave o agresión, el tribunal aplicará un castigo que oscila entre los 13 y 20 días de haber diario. Esto significa que los actos violentos más severos imponen sanciones que van desde los $758.719 hasta rozar el millón doscientos mil pesos ($1.167.260), exigiendo a los futbolistas mantener la cabeza fría para cuidar las finanzas.
¿Cada cuánto aumenta el valor de la tarjeta amarilla y roja en el FPC?
Cada año las sanciones económicas del fútbol colombiano se aumentan, teniendo como base el aumento del salario mínimo vigente, lo que hace que cada año siga aumentando este tipo de valor, lo que afecta directamente a los jugadores y a los clubes de Colombia.