Amaranto Perea vivió una presentación cargada de emoción este jueves 16 de julio en el Independiente Medellín, club con el que debutó como profesional y al que regresa ahora para asumir el reto de dirigir desde el banquillo.
El antioqueño fue anunciado hace cerca de dos meses, pero su llegada oficial se dio solo después de que terminara la participación de la Selección Colombia en el Mundial, donde se desempeñaba como asistente técnico de Néstor Lorenzo.
La demora en su posesión obedeció precisamente a ese compromiso con la tricolor, que lo mantuvo vinculado hasta la final del torneo. Una vez cumplido ese ciclo, Perea aterrizó en el poderoso para iniciar una nueva etapa en su carrera.
En su primera rueda de prensa como técnico de Medellín, el exdefensor no pudo contener las lágrimas. Tras saludar a los medios, se le cortó la voz y el auditorio respondió con aplausos, en un momento que reflejó el peso sentimental que tiene para él volver a la institución en la que comenzó todo.
Lo que dijo Amaranto en rueda de prensa con el DIM
“Perdonen, es la emoción”, alcanzó a decir Perea, visiblemente conmovido por el momento. El entrenador dejó ver que su regreso al club no es uno más en su carrera, sino una vuelta al lugar donde empezó su camino en el fútbol profesional y donde, según sus propias palabras, también inició su transformación como persona.
“Al Medellín nunca se le puede decir que no”, expresó el nuevo timonel del equipo antioqueño, dejando clara la magnitud de la oportunidad que representa vestir ahora el traje de entrenador del conjunto paisa. Perea insistió en que asumir este cargo es un privilegio y una responsabilidad enorme por todo lo que significa la institución.
“Es un placer estar aquí”, añadió, antes de recordar que siempre supo que en algún momento volvería al club. “Yo sabía que en algún momento iba a estar acá porque Dios ha hecho cosas hermosas conmigo”, comentó, en una intervención en la que dejó entrever la carga espiritual y personal que tiene esta nueva etapa.
El estratega también reconoció que no esperaba que ese regreso se diera tan pronto. “No pensé que fuera tan pronto, porque estábamos previo a un Mundial”, explicó, en referencia al tiempo que permaneció al lado de la Selección Colombia durante este proceso internacional.
Perea remarcó que el Medellín fue clave en su formación futbolística y humana. “Aquí empezó todo, aquí empecé yo”, dijo, al tiempo que recordó que en ese club dio sus primeros pasos como profesional en el año 2000, antes de construir una extensa carrera en el exterior y también como integrante del cuerpo técnico de Junior y de la Selección Colombia.
“Aquí comenzó mi transformación como persona, y espero poder estar a la altura”, agregó el entrenador, consciente del desafío que implica dirigir a un club histórico y exigente. Sus palabras fueron una mezcla de gratitud, nostalgia y compromiso con una hinchada que espera resultados inmediatos.
Por último, Perea pidió unidad en torno al nuevo proceso. “Tengo mucha fe y espero que todos estemos unidos para que seamos ese equipo que la gente espera y exige”, concluyó, en un mensaje que resume su intención de construir un Medellín competitivo, con identidad y con la ilusión de responder a la grandeza de la institución.