Independiente Santa Fe vivió un primer tiempo de alta intensidad ante River Plate por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. El conjunto bogotano tuvo las opciones más claras, estrelló dos balones en los palos y mantuvo al equipo argentino bajo presión durante varios pasajes. Sin embargo, una acción en mitad de cancha terminó provocando el enojo de Pablo Repetto.
Cuando transcurría el minuto 44, el técnico uruguayo reaccionó con evidente molestia ante una pérdida de balón de sus dirigidos en una zona que podía comprometer al equipo. Repetto no ocultó su frustración y terminó lanzando una botella contra el piso en su zona técnica.
La furia de Repetto en El Campín: ¡se la agarró con la botella!
El gesto reflejó la tensión con la que el entrenador estaba viviendo un partido en el que Santa Fe había generado las oportunidades más importantes, pero no lograba traducirlas en el marcador.
El conjunto cardenal había avisado desde muy temprano. Al minuto 2, Asprilla respondió con una gran atajada tras un cabezazo que llevaba peligro. Posteriormente, Hugo Rodallega probó desde media distancia y, al 14', llegó una de las grandes oportunidades de la noche.
Nahuel Bustos apareció en un contragolpe por el sector derecho y remató de primera un centro rasante, pero el balón se estrelló contra el travesaño. Un minuto después, el propio Bustos volvió a inquietar al arquero visitante con un disparo que terminó controlado.
Pablo Repetto explotó en El Campín y lanzó una botella tras un error de Santa Fe
Santa Fe siguió insistiendo y volvió a encontrarse con el palo al minuto 41. Fabián Bustos recibió un pase al vacío, ganó en velocidad y, dentro del área, definió cruzado. Cuando parecía que podía llegar el 1-0, el balón volvió a impactar en el poste.
River también tuvo su oportunidad más clara con Rafael Santos Borré. Ángel Correa encontró al colombiano con un pase filtrado, pero el delantero no consiguió controlar el balón cuando estaba de frente al arco y la defensa local logró reaccionar.
Con el marcador igualado y Santa Fe desperdiciando varias ocasiones, la frustración de Repetto aumentó. La botella contra el piso fue la imagen de un entrenador que exigía máxima concentración a sus jugadores en un partido donde cada error podía resultar determinante.