El arquero colombiano Álvaro Montero repitió particular gesto que viene haciendo en Boca Juniors de Argentina, su actual club. El jugador de 31 años hacía lo mismo en sus anteriores clubes: Vélez Sarsfield, Millonarios FC de Bogotá y Deportes Tolima. La seña la suele hacer antes de que ruede la pelota en cada encuentro oficial.
¿Cuál fue el gesto que hizo Montero?
Ante São Paulo de Brasil en el estadio La Bombonera, por el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Conmebol Sudamericana, el cafetero volvió a hacer la seña con las manos que hace en los actos protocolarios. El gesto es dedicado, al parecer, a un integrante de su familia. Muchos hinchas lo valoran, pero otros consideran que es innecesario, pues afirman que el jugador debería estar concentrado en el compromiso como tal.
El gesto de Álvaro Montero no estuvo mal. Simplemente en un asunto personal. Los hinchas del conjunto azul y oro son, como es bien sabido, de los más exigentes del mundo y se fijan en absolutamente todo. El colombiano se ha ido ganando la confianza de algunos fanáticos del club. A otros todavía no los termina de convencer por el mal inicio que tuvo. En los primeros encuentros, el golero estuvo comprometido en varios goles.
¿Cómo le fue a Montero en Copa?
Ante São Paulo de Brasil volvió a mostrar una buena cara y mantuvo su arco en cero, lo cual fue vital para que su equipo, considerado por muchos como el mejor del continente americano, terminara derrotando de local a su rival por la mínima diferencia. Boca Juniors se perfila, de esta manera, para clasificar a las semifinales de la Copa Conmebol Sudamericana. Habrá que esperar para conocer si esto se concreta o no.
“En un duelo con mucho roce y algunas emociones, Boca venció a San Pablo 1-0 en La Bombonera y se quedó con el duelo de ida correspondiente a los cuartos de final de la Copa Sudamericana 2026”, señaló TyC Sports tras el encuentro. Los hinchas de Boca Juniors sueñan con ganar el tan anhelado trofeo.
¿Qué dijo la prensa argentina?
"Hay cosas que en una copa no se negocian: ganar de local es una de ellas. En otras épocas, con planteles distintos —los mejores de su historia—, Boca podía bancar un empate en casa e ir a hacerse el capanga afuera. Pero los tiempos cambiaron y hoy ni siquiera está claro que la ventaja alcance. Pero es fundamental. Para el ánimo, para marcar el territorio a lo perro, para levantar la voz, para dar una muestra de autoridad y por lo que significa intrínsecamente. Boca tenía que ganar y ganó. Tan simple como eso. Y además lo mereció. Y encima de todo, San Pablo lo respetó tanto -al equipo o al contexto o a las dos cosas- que ni siquiera se desesperó por buscar el empate", sentenció.