La noche de Asunción quedará grabada para siempre en la memoria de Ana María Guzmán. La defensora colombiana se convirtió en la gran figura de la Selección Colombia femenina al marcar dos goles en la espectacular victoria 4-3 sobre Paraguay, resultado que le permitió a la Tricolor conquistar el título de la Liga de Naciones de la Conmebol.
En un encuentro lleno de emociones, Colombia tuvo que remar contra la corriente en varias ocasiones. Paraguay se adelantó temprano y llegó a tener ventaja en distintos momentos del compromiso, pero el equipo nacional nunca bajó los brazos. Guzmán fue una de las grandes protagonistas de esa reacción, primero con el gol del empate parcial en el arranque del partido y luego con la anotación decisiva al minuto 89, cuando apareció en el área para definir de primera intención y sellar una remontada inolvidable.
Tras el pitazo final, la emoción se apoderó de la jugadora, que destacó el esfuerzo colectivo por encima de cualquier logro individual.
“Somos una familia”: las palabras de Ana María Guzmán tras la consagración
“Nada, feliz y contenta, tanto por el equipo como por mí, individualmente. Somos una familia, luchamos este partido hasta el fin, estoy con el corazón… Nos lo merecemos”, afirmó la defensora, todavía con la adrenalina de una noche histórica.
Más allá del doblete y del protagonismo en la conquista del título, Guzmán explicó que el logro representa la recompensa a años de trabajo y sacrificio dentro de las diferentes categorías de la Selección Colombia.
“Yo creo que no me lo creo. A mí nunca se me salió de la mente ganar porque ya son muchos años detrás de objetivos con la selección y lograr esto para mí es algo inmenso para todas”, señaló.
La futbolista también recordó que este título es el resultado de un sueño compartido por toda una generación de jugadoras que crecieron representando al país.
“Lo soñamos desde chiquitas, lo soñamos desde que estamos en las primeras selecciones de Colombia y la verdad es un orgullo inmenso”, agregó.
Con apenas 20 años, cumple 21 el 11 de junio, Ana María Guzmán ya escribió una de las páginas más importantes de su carrera. Su doblete no solo impulsó una remontada épica, sino que quedó inmortalizado como el aporte decisivo para que Colombia levantara un nuevo trofeo continental.