La Copa del Mundo de 2026 tendrá un detalle especial para James Rodríguez. El capitán de la Selección Colombia saltará a los estadios de Estados Unidos, México y Canadá con una distinción reservada para un selecto grupo de futbolistas que han dejado una huella imborrable en la historia de los Mundiales.
El volante cucuteño portará en su camiseta un parche especial de la FIFA que identifica a los ganadores de la Bota de Oro, reconocimiento otorgado al máximo goleador de cada edición de la Copa del Mundo.
Se trata de un privilegio que compartirá únicamente con dos de las grandes estrellas del fútbol actual: el francés Kylian Mbappé y el inglés Harry Kane.
El privilegio que tendrá James en el Mundial y que solo comparten Mbappé y Kane
La presencia de James en esta exclusiva lista es consecuencia de su extraordinaria actuación en Brasil 2014. Aquel torneo marcó el punto más alto de su carrera y lo convirtió en una de las grandes figuras del fútbol internacional.
Con seis goles en cinco partidos, el colombiano terminó como máximo artillero de la competencia, superando a referentes como Lionel Messi, Neymar y Thomas Müller.
Su inolvidable volea frente a Uruguay en los octavos de final continúa siendo recordada como uno de los mejores goles en la historia de los Mundiales y fue determinante para que la FIFA le otorgara el Premio Puskás al mejor gol del año. Además, su brillante desempeño impulsó su fichaje por el Real Madrid tras finalizar el campeonato.
Doce años después de aquella histórica campaña, James volverá a disputar una Copa del Mundo con la responsabilidad de liderar a la Selección Colombia y con un símbolo que refleja uno de los mayores logros individuales alcanzados por un futbolista colombiano.
Los otros dos jugadores que llevarán esta distinción también escribieron páginas memorables en la historia reciente del torneo. Harry Kane obtuvo la Bota de Oro en Rusia 2018 tras marcar seis goles y conducir a Inglaterra hasta las semifinales.
Por su parte, Kylian Mbappé se quedó con el premio en Catar 2022 gracias a sus ocho anotaciones, incluyendo el histórico triplete que firmó en la final frente a Argentina.
De esta manera, James Rodríguez compartirá un reconocimiento reservado para muy pocos futbolistas. Un parche que simboliza excelencia, goles y protagonismo en la máxima cita del fútbol mundial, y que confirma el legado que el colombiano construyó desde aquella inolvidable actuación en Brasil 2014.